He empezado
Mayo desayunando, como siempre, y con un un viaje sorpresa a Malmö. Antes de irnos, nuestro vecino supo de nuestra presencia y se sentó pegadito a la ventana mirando fijamente...dejadme entrar, dejadme entrar...el pobre, no sabe que tengo una alergia horrible a los pobres gatos...
Hablando de desayunos, acabo de pasar una etapa de yogur cada mañana, con fruta y todo, una buena manera de empezar. Ahora, que está empezando a subir un poquito la temperatura, creo que me voy a aventurar con las macedonias o los batidos de frutas.
Volviendo a Malmö, disfruté de unos días de sueco, sol, familia y amigos y como no, de
kanelbulle. También se pueden conseguir en Barcelona. Atención a la
recomendación de Ruth, de Food and Me.
Esos maravillos bollitos...
Jakob los sabe hacer, pero se hace de rogar